Sesiones en línea por videollamada desde donde estés, o presenciales en consultorio. Aquí mismo puedes preguntar y agendar: te responde Sofía, la asistente del consultorio, a cualquier hora.
Esto no es un chat que solo contesta bonito: es la recepción del consultorio funcionando sola.
Horarios, modalidad, ubicación y si es primera vez. A las 11 de la noche o un domingo, sin que nadie del consultorio esté despierto.
Nombre, motivo de consulta y modalidad que prefiere. Llega a la bandeja listo para agendar, no un «hola» suelto.
La cita del paciente va en Apple o Google Wallet: fecha, lugar y recordatorio en el teléfono, sin instalar nada.
Recordatorios antes de la sesión. Un espacio vacío al día es dinero perdido y horas que no se recuperan.
Si alguien está en riesgo, la respuesta no es comercial: contiene, comparte la Línea de la Vida y el 911, y avisa de inmediato.
El paciente que ya escribió no tiene que explicar todo otra vez. La conversación retoma donde se quedó.
Tres pasos, sin formularios largos ni llamadas perdidas.
Desde la página o WhatsApp. Pregunta precio, modalidad o si hay lugar esta semana.
Sofía responde con lo que el consultorio sí puede ofrecer. No inventa precios ni horarios.
Se confirma el espacio y el paciente recibe su pase de cita en el teléfono.
Sofía no hace diagnósticos ni da consejos clínicos por chat. Eso es trabajo de la sesión. Si hay una urgencia, canaliza de inmediato a la Línea de la Vida (800 911 2000) o al 911.
Escríbele como lo haría un paciente. Si prefieres, toma tus datos y Karla te escribe por WhatsApp.